Tomás Ghisoni, el joven que en 2014 denunció a su padre, Pablo Ghisoni, por abuso sexual, compartió un video en redes sociales en el que admite que su testimonio fue una mentira impulsada por su madre, Andrea Vázquez. “Nunca me hizo nada”, afirmó Tomás, reconociendo la inocencia de su progenitor, un médico que, como consecuencia de la falsa acusación, estuvo tres años privado de su libertad
En su revelador video de cinco minutos, Tomás expresó: “Fui víctima de un entorno que me enseñó a repetir un relato”. Describió que fue “instruido sobre qué decir” y “qué callar” en instancias judiciales y fuera de ellas, lo que lo llevó a construir una “verdad emocional” que con el paso del tiempo identificó como ajena a los hechos reales. El joven lamenta profundamente el daño causado, señalando que “lo más difícil de admitir es que sostuve esa acusación durante más de 10 años”. Detalló que “no fue una mentira inventada por mí, fue una historia impuesta por una figura adulta en la que yo confiaba plenamente, mi madre”. A raíz de esta situación, Tomás sostuvo que “perdí a mi familia y a mi papá durante más de una década”.




