María Eugenia «China» Suárez volvió a sacudir el mundo del espectáculo argentino con un fuerte y extenso descargo público contra su expareja, el actor chileno Benjamín Vicuña. A través de una serie de historias publicadas en su cuenta de Instagram (@sangrejaponesa), la actriz rompió el silencio y relató situaciones que vivió durante su relación con el padre de dos de sus hijos, Magnolia y Amancio.

El comunicado, que se volvió viral en pocas horas, no solo apuntó a supuestas infidelidades durante su embarazo, sino que expuso una serie de episodios que, según ella, marcaron su maternidad, su autoestima y su salud mental.
Suárez utilizó reiteradamente la expresión «el papá del año» para referirse con ironía a Vicuña, criticando su exposición mediática como padre presente. Entre sus denuncias, la actriz afirmó que el actor se ausentó cuando ella cursaba un cuadro de COVID-19, que priorizó fiestas y “giras” por sobre la crianza, y que solo aparece en eventos familiares cuando hay cámaras o redes sociales de por medio.
“El papá del año que lleva a su hija a una comida para la fotito en Instagram, pero se lo pasa encerrado en el baño con sus adicciones”, escribió Suárez.

Además, señaló que Vicuña firmó la tenencia de sus hijos “porque estaba muy ocupado” y que ahora quiere involucrarse más “justo cuando hay otro hombre en mi vida al que los chicos aman y admiran”.
En su descargo, Suárez también describió el daño emocional que —según ella— le provocó la relación. Reveló que tuvo que comenzar tratamiento con medicación psiquiátrica debido al deterioro de su salud mental.
“El hombre que me hizo conocer la medicación psiquiátrica, porque era eso o morir de tristeza y ansiedad”.
También hizo mención a manipulaciones emocionales y críticas hacia su desempeño profesional, lo que habría contribuido a una caída de su autoestima.




