Mientras el gasto promedio nacional se calcula en $78.000, en Salta los comercios apenas rozan la mitad. Las cuotas ayudan, pero la plata no alcanza.
El Día del Padre se acerca, pero en Salta el festejo también viene con ajustes. Según la Cámara de Comercio local, el ticket promedio real ronda los $40.000 a $50.000, una cifra muy por debajo de los $78.000 estimados a nivel país. El presidente de la entidad, Gustavo Herrera, señaló que el consumo crece apenas gracias a las compras en cuotas, aunque la venta sigue “compleja”.
“La gente está cuidando cada peso. Compra lo justo y necesario, muchas veces elige segundas marcas o cambia el regalo por algo útil para toda la casa”, explicó el dirigente, con un dejo de ironía: “Ahora a los padres también les regalan cosas para la cocina. Antes las mujeres se quejaban de recibir una olla… estamos todos en la misma”.
En ese contexto, la indumentaria y las salidas gastronómicas lideran el ranking de regalos. El consumo, sin embargo, muestra una nueva lógica: sin anticipación ni grandes compras. “Ya no hay stockeo. El cliente va, elige, paga en cuotas y se va. Todo medido”, detalló Herrera.
El titular de la Cámara también aprovechó para criticar la carga fiscal sobre el comercio formal. “Comprás un pantalón y te llevás media bermuda: el resto se lo queda el Estado”, lanzó. Y sumó otro frente de preocupación: la competencia desleal del circuito informal. “Pueden vender hasta un 40% más barato porque no pagan impuestos. Eso no solo daña al comercio, también desfinancia la salud, la educación y la seguridad”.
En un clima económico tenso, el Día del Padre será, más que nunca, un reflejo de cómo se adapta el afecto a los tiempos de crisis. Porque este año, el cariño también viene con descuento.




