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UTA exige el pago de una deuda salarial y no descarta medidas de fuerza

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La tensión crece en el sistema de transporte del área metropolitana de Salta. La Unión Tranviarios Automotor se declaró en estado de alerta y movilización mientras aguarda el pago de una diferencia salarial pendiente que debía acreditarse a los trabajadores a fines de mayo.

El reclamo está vinculado a una suma acordada en negociaciones paritarias anteriores y corresponde a diferencias salariales de los meses de enero y febrero. Según informó el secretario de Prensa del gremio, Gerónimo Requena, la deuda oscila entre los 120 mil y 130 mil pesos por trabajador, dependiendo de la antigüedad de cada empleado.

El dirigente explicó que el vencimiento original estaba previsto para el 30 de mayo, pero debido al calendario administrativo el sindicato decidió esperar hasta este lunes para verificar si finalmente se concreta el depósito.

La preocupación del gremio se profundizó luego de una reunión mantenida entre el secretario general de la seccional salteña, Pedro Fernando Cruz, y autoridades de SAETA. Según Requena, durante ese encuentro se informó que las empresas no contarían con los recursos necesarios para afrontar el pago comprometido.

Ante este escenario, la organización sindical advirtió que evaluará medidas de acción directa si no obtiene una respuesta favorable durante la jornada.

Desde la UTA aclararon además que la reciente suspensión de los recorridos nocturnos no responde a una decisión gremial, sino a una determinación adoptada por las empresas prestadoras del servicio.

Requena señaló que el sindicato sigue con atención la reorganización operativa derivada de esa medida y sostuvo que los choferes afectados por los turnos nocturnos deberán ser reubicados para garantizar el cumplimiento de sus jornadas laborales.

Asimismo, remarcó que el gremio no aceptará despidos ni reducciones de personal como consecuencia de los cambios implementados en el servicio.

La situación abre un nuevo foco de incertidumbre para el transporte público salteño, en momentos en que las empresas del sector argumentan dificultades financieras y los usuarios ya enfrentan restricciones por la suspensión de los servicios durante la madrugada.