El menor tuvo que ser trasladado de urgencia al Materno infantil donde aún permanece internado.
Un pequeño de 7 años del barrio Circulo III, vivió una tarde de terror cuando salió a jugar con sus amigos y un caballo que habitualmente se encuentra suelto en el sector, lo atacó y le arrancó la mitad de una de sus orejas. El niño estaba en el cumpleaños de su vecinito, en una vivienda cercana a su hogar.
Walter Chihan, veterinario salteño, explicó que el comportamiento del animal se trata de una conducta agresiva de defensa generalmente, pero que en este caso particular podría ser motivo que la yegua se encontraba en celo y al estar “hiper excitada” o más sensible de lo normal reaccionan mal.
Aclaró que los caballos son, después del perro, los mejores amigos del hombre, pero también se presentan hechos en que los chicos, al acercarse a un animal le quieren hacer caricias y a veces se molestan porque no los conocen.
Advirtió que, en algunos casos, este comportamiento del animal suele verse entre los gauchos pero que al estar acostumbrados suelen reaccionar más rápido: “los caballos pueden reaccionar mordiendo, con patadas para atrás y eventualmente si arquea la cadera puede hacerlo de costado”.



