Luego de jornadas críticas marcadas por el avance del fuego y las complicaciones climáticas, las autoridades confirmaron que los incendios forestales registrados en Cafayate lograron ser contenidos. Aun así, continúan las tareas de enfriamiento, monitoreo y control preventivo en distintos sectores afectados para evitar posibles reactivaciones.
El subsecretario de Defensa Civil, Juan Ignacio Vilchez, informó que actualmente el operativo se encuentra en una etapa de contención y circunscripción, con focos subterráneos de baja intensidad que siguen bajo vigilancia permanente.
El incendio dejó un saldo ambiental de aproximadamente 220 hectáreas de bosques nativos afectadas, una de las mayores superficies dañadas en la zona durante los últimos años.
Durante más de dos semanas trabajaron en el lugar brigadistas forestales, bomberos voluntarios, efectivos de la Policía de Salta y equipos especializados del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, además del apoyo logístico del municipio de Cafayate y organismos provinciales.
Vilchez destacó especialmente el despliegue de los Bomberos Voluntarios de Cafayate y de cuarteles cercanos, así como la participación de brigadistas nacionales que llegaron para reforzar las tareas en los sectores más comprometidos.
El operativo también contó con apoyo aéreo mediante dos aviones hidrantes enviados por Nación, que realizaron descargas en áreas críticas para evitar la expansión de las llamas. Según se informó, una de las aeronaves permanecerá en la zona hasta fin de mes para intervenir rápidamente en caso de nuevas emergencias.
Las tareas actuales se concentran en remover material combustible, enfriar puntos calientes y monitorear sectores con combustión subterránea, especialmente en zonas donde el viento Zonda había complicado la situación días atrás.
Desde Defensa Civil también agradecieron la colaboración de vecinos, empresas privadas y organismos que aportaron cisternas, bombas de agua y asistencia logística durante el operativo.
Aunque el incendio ya no representa un riesgo de propagación masiva, las autoridades advirtieron que el proceso de extinción total podría demandar varias semanas más y dependerá de las condiciones meteorológicas en los Valles Calchaquíes.
De manera gradual, comenzará además el repliegue de parte de los brigadistas y equipos especiales que permanecían trabajando en la zona afectada.




