El abogado reveló detalles crudos de la autopsia de la modelo, describiendo el material hallado en su cuerpo como «cemento» que le causaba dolores insoportables.
Fernando Burlando conmocionó al público al detallar los hallazgos de la autopsia de Silvina Luna. El letrado, quien presenció el procedimiento, afirmó con crudeza que la modelo tenía «adoquines» de material sólido dentro de su organismo, lo que hacía su vida cotidiana un calvario.
Según el abogado, el material inyectado se extendía desde los glúteos hasta los gemelos. Esta sustancia, descrita como «piedras o cemento», generaba una presión constante en el nervio ciático, provocando un dolor físico que Burlando calificó como algo «imposible de convivir».
Poco antes de su internación final, Silvina le confesó al abogado que debió mudarse de casa porque el dolor le impedía subir escaleras. Burlando recordó que, al tocar las piernas de la modelo en vida, la textura era de una dureza antinatural, confirmando el drama que padecía.
El relato destaca la falta de flexibilidad que el material le impuso al cuerpo humano. La presencia de estos bloques sólidos en zonas musculares críticas explica por qué la salud de la actriz se deterioró de forma tan drástica hasta su trágico fallecimiento en el Hospital Italiano.
«Es imposible vivir con ese dolor», sentenció Burlando visiblemente movilizado. La descripción de los dos adoquines presionando directamente los nervios principales del cuerpo dejó en shock al estudio de televisión, evidenciando las consecuencias fatales de la mala praxis.




