La médica del hospital Juan Domingo Perón de Tartagal, Miranda Ruiz, imputada desde el año pasado por el delito de aborto sin consentimiento que le practicara a una chica de 21 años de edad residente en la localidad de Salvador Mazza es apoyada por referentes políticos kirchneristas para zafar de la justicia.
Los dirigentes apelaron a la presión política e intentaron hacer aparecer que a la médica «se la persigue porque es mujer», y hasta se refirieron a una persecución religiosa. En conferencia de prensa liderada por la diputada nacional por Salta Lía Verónica Caliva, y con participación legisladores provinciales por el mismo espacio político, la legisladora que representa a Salta en el congreso de la Nación, aseguró que “todo se trata de una causa armada y mediatizada de estos sectores que no les va a quedar otra que ajustarse a derecho».
Cabe recordar que en segunda instancia la Justicia le denegó el pedido de sobreseimiento de la médica solicitado por sus abogados defensores. La joven madre la denunció por esta práctica cuando había superado los 6 meses de gestación de la bebé que llevaba en su vientre. La causa desde sus inicios es investigada por el fiscal penal Gonzalo Vega, quien apenas conocido el hecho ordenó la detención de la médica, pero el juez de Garantías decidió que la mujer quedara en libertad mientras se realiza la investigación. De las más diversas pruebas colectadas el agente fiscal concluyó en que la mujer realizó el aborto sin el consentimiento de la mamá gestante. Los defensores de Miranda Ruiz apelaron la medida, que terminó siendo confirmada en segunda instancia.
En medio de tantos problemas en la zona del norte provincial estos dirigentes nunca aparecieron. Sólo en esta conferencia de prensa reafirmando un postulado, aún muy criticado, de este sector Krichnerista.



