El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura advirtió que el incendio del domingo fue consecuencia del hacinamiento crónico en el penal.
El Comisionado del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, Andrés Giordamachi, expresó su preocupación por el incendio registrado el domingo por la noche en la Alcaidía General de la Provincia, y reveló que el establecimiento funciona con una sobrepoblación del 300%.
Según precisó, la celda donde se originó el fuego albergaba 25 internos en un espacio con capacidad para ocho, una situación que —dijo— “se repite desde hace tiempo sin respuesta estructural”.
“Era una tragedia que podía ocurrir en cualquier momento”, advirtió Giordamachi.
El funcionario cuestionó además las cifras oficiales difundidas por el Servicio Penitenciario, que había informado una sobrepoblación del 70%.
“Nosotros ya habíamos advertido que la Alcaidía superaba en casi un 300% su capacidad”, afirmó.
Giordamachi subrayó que el episodio “no puede tomarse como un hecho aislado”, sino como una consecuencia directa del hacinamiento y la falta de inversión en infraestructura carcelaria.
“Este hecho no puede naturalizarse; tiene que ser un punto de inflexión”, enfatizó.
El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura viene elaborando informes críticos sobre las condiciones de detención en la provincia. Según sus relevamientos, el crecimiento sostenido de la población carcelaria, sin un aumento proporcional del presupuesto ni de los espacios de alojamiento, ha llevado al límite la capacidad operativa de la Alcaidía, que ya no puede garantizar condiciones mínimas de seguridad ni de habitabilidad.




