Enero cerró con 15 víctimas fatales y febrero sumó otras seis. La cifra supera ampliamente el mismo período de 2025.
La estadística vuelve a ser un golpe seco. En apenas 60 días, Salta acumula 21 víctimas fatales por siniestros viales en lo que va de 2026, un registro que supera con claridad el mismo tramo del año pasado y reactiva el debate sobre prevención y control en rutas y ciudades.
Enero concentró el mayor impacto: comenzó con 14 fallecidos, pero cerró con 15 tras la muerte de un sobreviviente que permanecía internado desde un choque ocurrido a mediados de mes. El contraste es fuerte si se lo compara con enero de 2025, cuando se habían registrado ocho muertes, el número más bajo de la última década para ese mes.
Febrero sumó otros seis decesos. Aunque representó una baja respecto del inicio del año, el dato no deja de preocupar por haberse producido en un contexto de alta circulación vehicular, atravesado por el movimiento turístico de Carnaval y los festivales de verano.
Las cifras preliminares vuelven a poner el foco en factores recurrentes: exceso de velocidad, imprudencias, consumo de alcohol y el crecimiento del parque automotor. También reabren la discusión sobre la eficacia de los controles y la necesidad de reforzar campañas de concientización sostenidas en el tiempo.
Con marzo recién comenzado, el desafío es evitar que la tendencia se consolide. Porque detrás de cada número hay una historia truncada, y una estadística que nunca debería naturalizarse.




