El equipo de Úbeda sacó tres puntos de los últimos 12. La sentencia final de la mayoría de la cancha volvió a ser de reprobación, y esta vez para todo el plantel.
En un partido caliente en La Bombonera, Boca empató 1-1 ante Gimnasia de Mendoza en un duelo correspondiente a la octava fecha del Torneo Apertura y acumula cuatro sin ganar por Liga Profesional. El Lobo mendocino abrió el marcador con un cabezazo de Luciano Paredes, pero el Xeneize encontró la paridad a través de Miguel Merentiel. El VAR tuvo protagonismo al anular el 2-1 de Adam Bereiro y fue igualdad en uno.
El primer tiempo se fue con el enésimo gol recibido de pelota parada, el empate de Merentiel, que no jugó bien pero mojó y es importante para recuperar confianza, el 2-1 anulado en la mejor intervención de Janson en sus 53 minutos en cancha, y no mucho más.
El conjunto que dirige Claudio Úbeda no pasó de la igualdad en los tres partidos seguidos que disputó como local y a la racha negativa se le suma la caída frente a Vélez en el José Amalfitani. Estos malos resultados y el pálido rendimiento del equipo provocaron nuevamente el estallido de los hinchas. Al «Movete, Xeneize, movete...» que se oyó tras el tanto del equipo cuyano, se le agregó un: «A ver los jugadores si pueden oír, por la camiseta de Boca matar o morir«, una vez que Pablo Dóvalo pitó el final.




