El Sanatorio Otamendi confirmó que la ex mandataria presenta un cuadro de «íleo posoperatorio» que obligó a extender la internación. Continúa con drenaje y antibióticos endovenosos tras pasar la Navidad en la clínica.
La recuperación de Cristina Kirchner se tornó más compleja de lo previsto inicialmente, obligando a prolongar su estadía en el Sanatorio Otamendi, donde permanece internada desde hace seis días. Las autoridades del centro médico informaron este viernes que la ex presidenta no logró superar el cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada por el cual fue operada, presentando ahora una complicación diagnosticada como «íleo posoperatorio».
Según detalla el último parte oficial firmado por la directora médica Marisa Lanfranconi, la paciente se mantiene con «tratamiento antibiótico endovenoso» y conserva el «drenaje peritoneal». La situación clínica impidió avanzar en su alimentación: el informe especifica que la dirigente continúa con una dieta estricta de líquidos, «sin poder progresar hasta el momento a sólidos», situación que condiciona su permanencia en la institución hasta que se restablezca el tránsito intestinal.




