Un día como hoy, pero 11 años atrás, Jorge Mario Bergoglio, el arzobispo de Buenos Aires, se convertía en el Papa Francisco, el primer pontífice latinoamericano, el primer papa argentino y el primer papa jesuita.
Fue electo el 13 de marzo de 2013, a los 76 años y desde entonces, el Sumo Pontífice ha dejado una profunda marca en la Iglesia Católica y en el mundo, y ha llevado consigo un enfoque comprometido con la humildad, su adhesión a la opción preferencial por los pobres y el diálogo con personas de diferentes orígenes y credos.
«Los pobres, los ancianos y las personas vulnerables son el tesoro de la Iglesia según Jorge Mario Bergoglio, el Papa austero y humilde que llegó hace once años desde la otra parte del planeta para recordarnos que la misericordia de Dios es infinita y para cambiar los corazones del mundo.» Fueron las palabras con las que homenajearon al Papa desde el Vaticano.




