Con Messi a la cabeza, la «Albiceleste» puso primera en Kansas. El DT administra cargas por los lesionados y mira de reojo al Grupo J, donde los europeos llegan derechos y Jordania viene de un papelón.
Bajo el calor pesado de Kansas, la Selección Argentina ya comenzó su preparación formal en el Compass Minerals National Performance Center para defender la corona en el Mundial 2026. No es solo un entrenamiento físico; es el inicio de una defensa emocional de un título que, aunque ya está en las vitrinas, todavía pesa en la responsabilidad del plantel. Lionel Messi, en lo que será su quinta cita mundialista, lidera a una generación que ya sabe lo que es «aguantar los trapos» en los escenarios más difíciles.
Sin embargo, no todo es color de rosa en la concentración argentina. El cuerpo técnico de Lionel Scaloni enfrenta su primer gran desafío: administrar los cuerpos de varios jugadores clave que llegan «entre algodones». La lista de preocupaciones incluye a Leandro Paredes (desgarro), el «Dibu» Martínez (fractura en un dedo), y piezas fundamentales como Cristian «Cuti» Romero y Julián Álvarez, quienes arrastran molestias físicas. En este contexto, los amistosos ante Honduras e Islandia no serán simples ensayos, sino pruebas de fuego para detectar quién está realmente apto para el debut.
Rivales con realidades opuestas
Mientras Argentina cuida a sus soldados, sus rivales de grupo envían señales mixtas. Austria, que se enfrentará a la Selección en la segunda fecha del Grupo J, atraviesa un presente envidiable: ganó 9 de sus últimos 11 partidos. Recientemente, el equipo dirigido por Ralf Rangnick venció 1-0 a Túnez con un golazo de su capitán, Marcel Sabitzer, demostrando que es un conjunto sólido capaz de sobreponerse incluso a jugar con diez hombres.
En la otra vereda aparece Jordania, el último rival de la fase de grupos, que viene de sufrir un verdadero «papelón» al ser goleado 4-1 por Suiza en un amistoso. A pesar de contar con Mousa Al-Tamari, apodado el «Messi jordano», los asiáticos mostraron enormes falencias defensivas que Argentina buscará explotar para asegurar su pase a octavos.




