El canal colector pluvial será decisivo para evitar inundaciones, pero persisten dudas sobre el impacto ambiental y el financiamiento de largo plazo.
El ministro de Infraestructura, Sergio Camacho, se reunió con el nuevo titular de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Salta, Álvaro Penza, para ratificar el trabajo conjunto en torno a obras estratégicas. El foco estuvo puesto en la construcción de la nueva autopista del Valle de Lerma y, en particular, en el canal colector pluvial, pieza clave del proyecto para mitigar inundaciones en el área metropolitana.
El canal tendrá 12 kilómetros de extensión y busca ordenar los escurrimientos de la zona, mientras que la autopista se extenderá a lo largo de 22 kilómetros, uniendo Cerrillos, La Merced y El Carril. El trazado contempla siete nudos viales y tres puentes, con financiamiento exclusivamente provincial.
Si bien las autoridades destacaron la magnitud de la obra y la necesidad de articular esfuerzos, la planificación despierta interrogantes. Expertos en gestión de recursos naturales advierten que el manejo hídrico integral exige estudios de impacto ambiental profundos, sobre todo ante el avance del cambio climático y la presión urbanística en el Valle de Lerma.
Camacho y Penza coincidieron en la importancia de sostener la cooperación entre la Provincia y el INTA para dar respuestas concretas, aunque el desafío no es menor: combinar infraestructura vial con protección ambiental y garantizar que el costo de la obra no se traduzca en futuros desequilibrios financieros.




