Miles de fieles participaron de la procesión histórica encabezada por el gobernador Sáenz y presidida por monseñor Cargnello.
Con el repique de campanas y bajo el lema “Milagro, camino del encuentro y la esperanza”, el pueblo de Salta renovó este 15 de septiembre su tradicional Pacto de Fidelidad y Amor con los Santos Patronos tutelares, el Señor y la Virgen del Milagro.
El gobernador Gustavo Sáenz, acompañado por su esposa Elena Cornejo, participó de la procesión que partió de la Catedral Basílica y culminó en el Monumento 20 de Febrero, donde se celebró la ceremonia central presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello.
En su homilía, Cargnello llamó a “afirmar la esperanza en un mundo marcado por guerras y desencuentros” y convocó a las familias a sembrar paz, educando a los jóvenes “contra la esclavitud del alcohol y las drogas”. También pidió a la dirigencia política dejar atrás los agravios: “Basta de insultos, nuestro pueblo merece dirigentes que se respeten”.
Frente a miles de peregrinos, el arzobispo pronunció la renovación del Pacto de Fidelidad, prometiendo que “Jesús será siempre nuestro y nosotros seremos siempre suyos”.
La ceremonia concluyó con la interpretación del Himno Nacional, la bendición con indulgencia plenaria en este Año Santo y el regreso de las imágenes a la Catedral, recibidas por campanas, pétalos y pañuelos al viento, en una emotiva despedida hasta el próximo año.




