El Gobierno oficializó la designación de Juan Carlos Villamayor en la Casa de Salta y de Ricardo Villada como coordinador político estratégico, en una movida que apunta a fortalecer la relación con Nación sin ampliar la estructura estatal.
El Gobierno provincial dio un nuevo paso en su esquema político e institucional con la publicación de los decretos 130 y 131, que oficializan la designación de Juan Carlos Villamayor como delegado de la Casa de Salta en Buenos Aires y de Ricardo Villada como Coordinador de Relaciones Políticas y Planificación Estratégica de la Gobernación.
El anuncio fue realizado en conferencia de prensa por la vocera oficial, Paula Benavides, quien encuadró las designaciones dentro de una estrategia destinada a “potenciar a Salta en distintos aspectos” y consolidar su posicionamiento institucional tanto a nivel nacional como internacional.
Según detalló, Villamayor asumirá un rol estrictamente institucional al frente de la representación provincial en la Ciudad de Buenos Aires, con foco en la gestión administrativa y el vínculo formal con organismos nacionales. En paralelo, la tarea de Villada tendrá un perfil marcadamente político, orientado a la articulación estratégica y a la planificación de mediano y largo plazo.
Desde el Ejecutivo señalaron que el objetivo central es fortalecer la relación con el Gobierno nacional y profundizar la inserción de la provincia en la agenda federal, en sintonía con la gestión que encabeza el gobernador Gustavo Sáenz.
En ese marco, Villada mantendrá un diálogo permanente con el Consejo Económico y Social para dar continuidad a la Agenda 2030 y proyectar una hoja de ruta hacia 2050, con la mira puesta en consolidar a Salta dentro del Norte Grande bajo una perspectiva federal de desarrollo.
Uno de los puntos subrayados por la vocera fue el impacto administrativo de las medidas. Benavides remarcó que los decretos no implican un incremento en la estructura del Estado, en línea con lo dispuesto por el Gobernador a través de la Ley de Ministerios y con la política de reducción y optimización de recursos públicos.
En ese sentido, precisó además que la función que desempeñará Villada será ad honorem, una señal que el Ejecutivo busca instalar en un contexto donde la austeridad y la eficiencia en el gasto público ocupan un lugar central en la agenda política.




