El programa municipal creció en distintos barrios y convirtió paredes grises en espacios de arte, memoria y encuentro.
Salta dejó de mirar el arte únicamente dentro de los museos. En los últimos años, las paredes de distintos barrios comenzaron a transformarse en enormes lienzos urbanos y hoy la ciudad ya exhibe casi 120 murales distribuidos en diferentes puntos del ejido capitalino.
La cifra fue confirmada por Violeta Barrabino, directora general de Seguimiento de Gestión de la Jefatura de Gabinete municipal, quien destacó el crecimiento sostenido del programa artístico impulsado por la comuna. Según explicó, la iniciativa nació en barrio Parque Belgrano, aunque rápidamente se expandió hacia otras zonas de la ciudad hasta consolidarse como una de las intervenciones urbanas más visibles de la gestión.
“Más de 70 artistas participaron realizando uno o varios murales”, señaló la funcionaria al remarcar la magnitud que alcanzó el proyecto.
La propuesta no solo convocó a muralistas salteños. También se sumaron artistas provenientes del interior provincial, de provincias vecinas e incluso de Buenos Aires, aportando estilos y miradas diversas que hoy conviven en paredes, rotondas y espacios públicos.
Desde el municipio sostienen que el objetivo principal es recuperar sectores urbanos y generar entornos más amigables tanto para vecinos como para turistas. Con el correr del tiempo, la iniciativa comenzó además a despertar el interés de instituciones y particulares que ofrecen fachadas y muros para nuevas intervenciones.
Uno de los trabajos más representativos se encuentra en la rotonda de Limache, donde un mural homenajea a los peregrinos del Milagro. Allí aparece retratada Damiana, una mujer oriunda de Tolar Grande cuya imagen quedó inmortalizada como símbolo de la fe y el sacrificio de quienes caminan cada año hacia la capital salteña.
Así, entre colores, retratos y escenas populares, Salta continúa convirtiendo sus calles en una galería a cielo abierto que mezcla identidad, cultura y memoria colectiva.




