Construido con una capacidad de 288 plazas, ahora alberga 412 reclusos, de los cuales 92 no pertenecen a la jurisdicción. Además de problemas en materia de cupos, el fiscal general Eduardo Villalba puso de relieve el desarraigo que sufren los reclusos trasladados a este penal de General Güemes, en su mayoría fueron trasladados de los penales de la ciudad de Posadas, Misiones; de Tucumán; y de las unidades del partido de San Martín, provincia de Buenos Aires, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Pudo establecerse que el 22 % de las plazas están ocupadas con internos cuyo alojamiento no corresponde. En el caso de las mujeres, ese promedio es similar, de 23 %, al igual que el registro total del complejo penitenciario. Los problemas en el sistema eléctrico, la falta de colchones, el mal estado de los baños y la falta de ventilación, entre otros aspectos, fueron los denunciados por los y las reclusas.





