La Provincia puso recursos propios para evitar la paralización de proyectos viales estratégicos y ahora reclama el reintegro de esos fondos.
El Gobierno de Salta decidió avanzar con recursos provinciales en distintas obras que corresponden a la jurisdicción nacional, con el objetivo de evitar que proyectos considerados estratégicos para la provincia queden paralizados. En ese marco, el gobernador Gustavo Sáenz anticipó que reclamará a la Nación la devolución del dinero desembolsado.
La asistencia financiera provincial alcanza a tres frentes de infraestructura vial: la recuperación de la ruta nacional 9/34 entre Rosario de la Frontera y Metán, las obras del puente sobre el río Vaqueros y su circunvalación, y distintos trabajos sobre la ruta nacional 51, en los tramos 2 y 3.
Según explicó el mandatario, la decisión se tomó frente a la falta de transferencia de fondos nacionales y al riesgo de que las empresas contratistas interrumpieran los trabajos o rescindieran sus contratos.
“Estamos aportando recursos provinciales para que las empresas puedan continuar trabajando y las obras no se paralicen, a la espera de que la Nación cumpla con los fondos comprometidos”, señaló Sáenz.
Uno de los principales desembolsos está destinado a la ruta nacional 9/34, donde la Provincia prevé invertir entre $2.800 y $3.000 millones para recuperar la traza existente en el tramo que une Rosario de la Frontera con Metán. Antes de poner en marcha los trabajos, además, Salta afrontó una deuda de $570 millones vinculada con la obra.
El puente de Vaqueros y su circunvalación también forman parte del esquema de asistencia provincial. A esto se suma la intervención sobre la ruta nacional 51, un corredor clave para la conexión de la Puna salteña con los puertos del Pacífico y para el desarrollo de la denominada vía bioceánica.
Sáenz cuestionó que la Provincia deba afrontar gastos que, por tratarse de rutas nacionales, corresponden al Estado nacional. “Estamos haciendo lo humanamente posible para que estas obras no se paralicen”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el mantenimiento y la ejecución de infraestructura de jurisdicción nacional deberían financiarse con recursos nacionales.
El gobernador también advirtió sobre las consecuencias que tendría una interrupción de los trabajos, tanto para la continuidad de las obras como para las empresas involucradas y el desarrollo de infraestructura considerada estratégica para Salta.
“Los salteños no podemos seguir esperando”, afirmó Sáenz, quien ratificó que la Provincia continuará realizando las gestiones necesarias para reclamar los recursos que considera adeudados.
El planteo oficial se apoya en una premisa central: evitar que la falta de financiamiento nacional termine frenando obras que impactan directamente en la conectividad, la seguridad vial y la actividad económica de la provincia.
“Las obras quedan para los salteños, para nuestros hijos y nuestros nietos; por eso voy a pelear por cada peso que nos deben”, concluyó el mandatario.




