Un movimiento de magnitud 3.9 sorprendió al mediodía y reactivó la atención sobre la actividad sísmica habitual en el NOA.
El silencio de la siesta se quebró a las 13:30. Ventanas que vibraron, lámparas que oscilaron apenas y una sensación breve pero inconfundible: la tierra volvió a moverse en el norte argentino.
Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el sismo se registró exactamente a las 13:30:47 (hora local) y alcanzó una magnitud de 3.9. El epicentro se ubicó en la provincia de Jujuy, a 14 kilómetros al sur de la capital provincial, a 55 kilómetros al sur de Tumbaya y a 56 kilómetros al norte de la ciudad de Salta. La profundidad fue de 20 kilómetros.
En cuestión de minutos, las redes sociales se convirtieron en el primer termómetro del fenómeno. Usuarios de Salta y localidades cercanas describieron el movimiento como “corto pero intenso”, mientras otros admitían la sorpresa que provoca cada episodio, aun en una región acostumbrada a la actividad sísmica.
El NOA integra una de las zonas más dinámicas del país en términos geológicos. Los movimientos de baja y moderada intensidad son relativamente frecuentes y, aunque la mayoría no provoca daños, suelen percibirse con claridad cuando ocurren a profundidades intermedias, como en este caso.
No se reportaron daños materiales ni víctimas. Sin embargo, cada temblor reactiva una certeza que en el norte se conoce bien: bajo la aparente quietud del paisaje andino, la tierra sigue en permanente movimiento.




