Después de 11 años, período en el que disputó ininterrumpidamente la Copa Libertadores, River bajó al escalón de la Sudamericana. Arrancó con una excursión por Bolivia que cortó la serie de cuatro triunfos consecutivos que traía el ciclo de Eduardo Coudet. Imposible dejar de ver el 1-1 ante Blooming desde el prisma de la expulsión de Lucas Martínez Quarta a los cuatro minutos. Un condicionante al que se adaptó en el primer tiempo y que se le hizo más cuesta arriba en el segundo.
Pero el Millonario hizo pie y a los 35′ abrió el marcador con un gran gol de Sebastián Driussi tras centro de Fabricio Bustos desde la derecha.
Al inicio del segundo tiempo, el DT ‘Chacho’ Coudet reemplazó a ambos protagonistas de esa jugada para cuidar energías de cara a lo que viene: Racing y Boca por el Torneo Apertura 2026 y en el medio, Carabobo por esta misma copa.
A los 54′, Germán Pezzella, quien ingresó en el primer tiempo tras ocho meses sin jugar por lesión, no llegó a despejar un ataque rival y el colombiano Antony Vásquez puso la igualdad. El conjunto local, que salió a disputar la segunda parte con una postura más ofensiva, tuvo su premio.
En la segunda parte del complemento, Blooming fue mejor. Sobre el final, cuando el Millonario definitivamente jugaba más retrasado (y la cancha dejaba mucho que desear), fue su arquero, Lucas Beltrán el que se erigió otra vez como figura, más allá de que para él también este partido ofició como debut internacional.




