Llegó el alivio en el segundo tiempo para River, que apostó por un equipo alternativo para este miércoles en la Copa Sudamericana y necesitó de la jerarquía de Sebastián Driussi para hacer la diferencia ante Carabobo, de Venezuela.
Fue triunfo por 1-0, con un gol del delantero que ingresó en la segunda etapa, tras los silbidos que habían despedido al equipo cuando llegó el entretiempo. Pensando en el superclásico del domingo con Boca, se le hizo cuesta arriba el duelo por la segunda fecha del grupo H del que ahora es líder.
Después, con la ventaja, el conjunto millonario tuvo ocasiones para golear, pero entre el arquero Lucas Bruera y el travesaño se lo negaron. Aunque le costó tener claridad, sobre todo en el primer tiempo, River casi no vivió zozobras. Apenas una pifia de Lautaro Rivero que pudo ser un blooper y un remate desde lejos de Edson Tortolero que Santiago Beltrán resolvió despejando hacia un costado, ya casi en la última jugada.
Una curiosidad: un River que empujó gran parte del partido terminó convirtiendo solamente en una de las pocas veces que encontró al rival con las defensas bajas. Un ataque del visitante se convirtió en una salida rápida de local, con Kendry Páez pasando entre dos rivales y, cuando se le iba larga, Driussi se la robó sacando el derechazo abajo. Ahí llegó cierta calma.
Al final, River se quedó con la victoria, suma 4 unidades y despejó de la punta del grupo a Carabobo, que se queda con 3 puntos. En tanto, este jueves, en Brasil, completarán la fecha Bragantino, que cayó en Venezuela en el debut, y Blooming, que le empató al conjunto argentino en Bolivia la semana pasada.



