El operativo busca eliminar objetos que puedan acumular agua y convertirse en criaderos del mosquito transmisor.
La campaña de prevención contra el dengue continúa en distintos sectores de la ciudad. En esta oportunidad, el operativo de descacharrado se llevó a cabo en el barrio Solís Pizarro, en la zona oeste baja, donde se retiraron alrededor de cinco toneladas de residuos.
Las tareas fueron realizadas de manera conjunta por la Municipalidad, el área de Control de Vectores de Nación y el Ejército Argentino, con el objetivo de eliminar recipientes, cacharros y otros elementos que puedan acumular agua de lluvia o de riego y favorecer la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, el zika y la chikungunya.
El director general de Residuos Especiales, Ramiro Ragno, destacó el resultado del operativo y señaló que se trata de una nueva intervención en el sector. Según explicó, gran parte de los residuos retirados correspondió a objetos capaces de convertirse en reservorios de agua.
Además, Ragno remarcó la importancia de mantener los patios y espacios exteriores libres de elementos que puedan servir como criaderos, incluso durante los períodos de bajas temperaturas. En ese sentido, advirtió que los huevos del mosquito pueden sobrevivir al frío y permanecer en recipientes hasta que las condiciones ambientales vuelvan a favorecer su desarrollo.
Los operativos de descacharrado forman parte de las acciones de prevención que se despliegan en diferentes barrios de la ciudad. Desde el inicio de la actual gestión, ya se retiraron cerca de 1.200 toneladas de residuos mediante este tipo de intervenciones.




