El gobierno nacional planea rediseñar la estructura del IVA, lo que generó alarma en Salta por el fuerte impacto fiscal que implicaría: se estima una pérdida de un millón de millones de pesos.
Una profunda reestructuración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que prepara el Gobierno nacional encendió las alarmas en Salta. La provincia estima que podría perder hasta un tercio de su presupuesto anual si la medida avanza tal como fue planteada preliminarmente por el ministro de Economía, Luis Caputo.
La propuesta incluye la implementación de una alícuota base del 9% que quedaría en manos del fisco nacional, mientras que cada provincia debería sumar una alícuota adicional en función de sus necesidades presupuestarias. El cambio implicaría una alteración sustancial del régimen de coparticipación, principal fuente de financiamiento para muchas provincias del interior.
El ministro de Economía salteño, Roberto Dib Ashur, fue categórico: “Esta reforma pone en riesgo cerca de un millón de millones de pesos, es decir, un tercio del presupuesto provincial. Si no se consideran las implicancias fiscales de esta medida, muchas provincias quedarán en situación crítica”.
Dib Ashur advirtió que este rediseño tributario puede acentuar la centralización de recursos en el gobierno nacional, profundizando la brecha económica entre Buenos Aires y el resto del país. “El sistema de coparticipación necesita una revisión, pero con una mirada federal. No podemos aceptar un modelo que debilite aún más a las economías regionales”, sentenció.
Desde Salta también remarcan que ya están haciendo grandes esfuerzos para sostener el crecimiento económico mediante inversiones estratégicas en infraestructura vial y conexiones aéreas internacionales. Sin embargo, temen que esos avances se vean comprometidos si disminuyen los fondos coparticipables.
“El desarrollo del país no puede descansar en un solo polo económico. Necesitamos un esquema fiscal que reconozca y potencie el aporte de todas las regiones. Salta tiene mucho para dar, pero requiere recursos acordes para sostener su crecimiento”, afirmó el funcionario.
El llamado final fue a repensar el federalismo fiscal en clave de equidad. “Las provincias no pueden seguir cargando con el ajuste mientras reciben una porción cada vez menor de los ingresos nacionales. Es momento de construir un sistema justo, que garantice oportunidades reales para todos”, concluyó Dib Ashur.




