El Xeneize igualó 2-2 con las Águilas en el Hard Rock Stadium por la primera fecha del Grupo C de la cita mundialista. Un resultado final que deja un sabor amargo en el equipo de Miguel Ángel Russo, que enfrentará este viernes a Bayern Múnich.
El resultado final deja un sabor amargo en el equipo de Miguel Ángel Russo, que este viernes irá por la recuperación cuando se enfrente en este mismo escenario al arrollador Bayern Múnich, que viene de golear 10-0 a Auckland City.
Tras un inicio dominado por los portugueses, el equipo de Russo se asentó en el campo y, empujado por su hinchada, se puso 2-0 con goles de Merentiel y Battaglia.
Benfica descontó sobre el final del primer tiempo con un penal de Di María tras una polémica intervención del VAR que incluyó la expulsión de Herrera. En el complemento, los portugueses presionaron sin generar demasiado, y aunque Belotti fue expulsado por una fuerte falta sobre Costa, Boca no logró aprovechar la ventaja numérica.
Sobre el cierre, Otamendi selló el 2-2 con un cabezazo que silenció a los hinchas xeneizes. El empate dejó un sabor amargo: Boca estuvo cerca de una victoria histórica, mostró carácter y juego, pero terminó con Figal expulsado y una sensación de que mereció más. Ahora, el reto será aún mayor: enfrentar a Bayern Munich.




