En una celebración marcada por la fe y la empatía, monseñor Mario Antonio Cargnello encabezó la misa del Milagro de los Enfermos y reflexionó sobre la enseñanza que dejan quienes atraviesan la enfermedad.
El arzobispo señaló que el sufrimiento no solo expone la fragilidad humana, sino que también abre espacio a la gratitud y la resiliencia. Invitó a la comunidad a sostener a los enfermos y a los ancianos, evitando el abandono y valorando los gestos sencillos de escucha y compañía.
La jornada continuará este domingo desde las 7:00, con la apertura del templo y concluirá a las 9:30 con la misa de acción de gracias al Señor y a la Virgen del Milagro, en un cierre cargado de devoción y esperanza.




