Lionel Messi se incorporó al plantel de la Selección Argentina para la fecha FIFA en una instancia clave antes de la definición de la lista mundialista. Pese a la expectativa por la presencia del capitán, la prensa y los hinchas apuntan contra la AFA por la elección de rivales considerados poco exigentes para la preparación del equipo.
Las críticas hacia la AFA ya dejaron de ser un murmullo y empezaron a instalarse con fuerza en el debate futbolero. Periodistas y analistas deportivos cuestionan la elección de rivales para la fecha FIFA y advierten que el campeón del mundo atraviesa una etapa sin pruebas reales de alto nivel.
Numerosos comunicadores que siguen de cerca a la Selección, coincidieron en que el equipo de Lionel Scaloni mantiene un rendimiento sólido, pero que la falta de amistosos exigentes impide medir verdaderamente dónde está parado Argentina frente a las potencias. Mientras Brasil, Francia o Inglaterra enfrentan selecciones de jerarquía, la planificación de la AFA vuelve a quedar bajo la lupa.
El saldo es tan lógico como obsceno: quince victorias, cero empates y cero derrotas, con 49 goles a favor y apenas dos en contra. Pero en el listado, que se engrosará con los duelos contra mauritanos y zambianos de los próximos días en la Bombonera, sólo hay tres rivales que estarán en Canadá, México, Estados Unidos 2026 (Australia, Ecuador y el milagroso Curazao).
No sólo genera sabor a poco. Es demasiada poca exigencia para un equipo tan importante. ¿El motivo? La AFA eligió usar la tercera estrella con fines recaudatorios. Prefirió cobrar cachets altísimos por pasear a Messi por escenarios exóticos que usar las fechas FIFA para afinar la renovación de los campeones de Qatar 2022. Incluso se habló tiempo atrás de un presunto litigio legal -por ahora no avanzó el reclamo- por no jugar un amistoso en India que los organizadores aseguraban haber pagado por adelantado.
Ahora bien, acá llega la duda. ¿Sirve realmente jugar contra potencias? Es cierto que chocar contra Alemania, España, Francia, Inglaterra, Países Bajos o Portugal, por citar algunos grandes del fútbol actual, genera mucha más atractivo, curiosidad y morbo que tener del otro lado del campo a poco conocidos futbolistas que defienden las banderas de Estonia, Indonesia, Puerto Rico o Mauritania. ¿Pero cambia algo? ¿O el costo puede terminar siendo mucho más alto que el beneficio?
Primero hay que hablar del presente de la Selección Argentina. Hoy la Scaloneta tiene a uno de los mejores arqueros del mundo (Dibu Martínez), a dos de los mejores marcadores centrales y a dos de los mejores mediocampistas de la cotizada Premier League (Cuti Romero, Licha Martínez, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández), a dos integrantes del top 3 de goleadores de la Serie A de Italia (Lautaro Martínez y Nico Paz) y a uno de los mejores jugadores de LaLiga de España (Julián Alvarez). Nivel y roce internacional no les falta. Lo tienen, la mayoría, cada tres o cuatro días.




