Entre enero y abril de 2025, la provincia perdió al menos 600 empleos directos por el cierre de pequeñas y medianas empresas. La caída del turismo y el freno en el sector minero, entre los principales factores.
El primer cuatrimestre de 2025 dejó un saldo preocupante para la economía salteña: al menos 200 pequeñas y medianas empresas cerraron sus puertas, con una pérdida directa de más de 600 puestos de trabajo, según datos de la Cámara de PYMES de Salta.
“Hoy el turismo es uno de los sectores más complicados”, advirtió el presidente de la entidad, Darío Pellegrini, al trazar un panorama desalentador del tejido productivo provincial. La situación también golpea con fuerza al comercio minorista y a empresas que, tras la pandemia, habían intentado reconvertirse al rubro minero, ahora desacelerado por factores internacionales.
Pellegrini remarcó que la caída en la demanda, la suba de costos fijos y la presión impositiva componen un escenario crítico para las PYMES. Sin embargo, destacó la resiliencia del sector: “Cada vez que una PYME cierra, otra intenta adaptarse o reinventarse. El emprendedor no muere con el cierre de su empresa”.
Desde la Cámara insisten en la necesidad de aplicar medidas urgentes como alivios fiscales, flexibilización en el cobro de deudas y herramientas concretas para fomentar la innovación y la internacionalización. “La mortandad de empresas nos obliga a repensar la matriz productiva si queremos una economía regional más estable”, advirtió Pellegrini.
Y concluyó con una definición que resume el espíritu del sector: “El panorama está duro, pero la PYME argentina tiene una base optimista. Todos los días abrimos la persiana, incluso cuando el contexto no ayuda. Si no, no se sobrevive”.




