El vicegobernador admitió que los recursos son limitados y apuntó contra la desigual distribución de subsidios nacionales. La suspensión de los servicios nocturnos ya afecta a miles de usuarios en Salta.
En medio de la suspensión del servicio nocturno de colectivos, el vicegobernador de Salta, Antonio Marocco, reconoció las dificultades financieras que atraviesa el sistema de transporte público y aseguró que la Provincia continúa realizando esfuerzos para sostener su funcionamiento.
La restricción comenzó a aplicarse este 1 de junio y establece la interrupción de los recorridos entre las 23.30 y las 5.30. Además, las líneas interurbanas dejaron de ingresar al centro después de las 22, mientras que las urbanas lo hacen hasta las 22.30.
Frente a este escenario, Marocco destacó que el Gobierno provincial sigue aportando recursos para evitar un deterioro mayor del servicio. “El Gobierno está haciendo esfuerzos por mantener el transporte público, tanto con sus aportes como con sus posibilidades”, afirmó.
El vicegobernador admitió que el contexto económico limita la capacidad de respuesta del Estado y sostuvo que cualquier solución dependerá de la disponibilidad de fondos. “Iremos dando respuestas en la medida en que vayamos teniendo recursos para afrontar eso”, señaló.
Asimismo, remarcó que la crisis del transporte no es exclusiva de Salta y recordó que varias provincias vienen reclamando una distribución más equitativa de los subsidios nacionales. En ese sentido, cuestionó que el Área Metropolitana de Buenos Aires continúe concentrando gran parte de los recursos destinados al sector.
“Los recursos son escasos. Lo hemos advertido en todos los foros que compartimos con Nación”, expresó Marocco, quien además sostuvo que existe un incumplimiento en los aportes que deberían llegar al interior del país.
Para el vicegobernador, la situación actual refleja una desigualdad histórica en el reparto de fondos para el transporte. “Las provincias no reciben los aportes que sí llegan al AMBA”, concluyó.
Mientras tanto, la suspensión de los servicios nocturnos continúa generando impacto en trabajadores, estudiantes y usuarios que dependen del transporte público para movilizarse durante la noche.




