Argentina terminó el año a toda orquesta con una victoria por 1 a 0 sobre Brasil en el mismísimo estadio Maracaná que significó quitarle ese récord de 65 partidos como local sin derrotas, desde que comenzaron las Eliminatorias Sudamericanas, y lo hizo después de un comienzo escandaloso en el que los futbolistas albicelestes se fueron al vestuario en señal de protesta por las agresiones que recibieron sus hinchas de parte de la policía local.
El conjunto de Lionel Scaloni cortó un invicto histórico de la Verdeamerla de local por Eliminatorias. Lo hizo con un letal cabezazo del defensor Otamendi, a los 18 minutos de la segunda etapa, para, además, quedar en la punta de la tabla de posiciones.
El encuentro arrancó demorado por graves incidentes protagonizados por la Policía local, que reprimió violentamente a los hinchas argentinos, situación que derivó en que Lionel Messi ordenara a sus compañeros dejar el campo de juego a modo de protesta.





