Las paritarias de los trabajadores del Congreso cerraron con una suba de casi 10% a mayo. Los legisladores de la Cámara Alta tienen atado su sueldo al mismo acuerdo. Reclamos por la discrecionalidad en Diputados
Los presidentes de la Cámara de Senadores y de Diputados habilitaron una suba entre diciembre del año pasado y mayo de este año de casi 10 % para los trabajadores del Congreso de la Nación.
La cifra se reparte de la siguiente manera: 2% retroactivo a diciembre del año pasado; más un acumulativo de 2,2% a partir del 1 de enero; otro 2% en febrero; un 1,7% en marzo y un 1,5 % a partir de abril, lo que da un total de un incremento de 9,4% del valor de los módulos que conforman el salario de los empleados del Congreso de la Nación.
El acuerdo que lleva la firma de Agustín Giustiniani y Alejandro Fitzgerald, secretario parlamentario y administrativo del Senado, y Laura Oriolo y Adrián Pagán, secretaria administrativa y parlamentario de Diputados; se cerró con Norberto Di Próspero, secretario general de la Asociación de Personal Legislativo. Sin embargo, este incremento tendrá impacto en la dieta de los legisladores de la Cámara Alta.
Desde noviembre del año pasado, los senadores cobran alrededor de $10,2 millones en bruto. Este salario está compuesto por 2.500 módulos -con los que cobran los agentes del Congreso, y por eso la atadura vigente-, más un adicional de 1.000 por gastos de representación y 500 extra, por desarraigo. Es decir, un total de 4.000 módulos cuyo valor se incrementará casi 10% hasta mayo.
Sólo hay cuatro senadores que no reciben el desarraigo: Patricia Bullrich, Agustín Monteverde -ambos de LLA- y Mariano Recalde; todos senadores de la Ciudad de Buenos Aires. Tampoco lo cobra Alicia Kirchner, que prefirió mantener su jubilación como exgobernadora.
Con este incremento, los senadores pasarán a cobrar alrededor de 11,6 millones de pesos brutos.




