El sector proyecta un crecimiento sostenido en puestos de trabajo, impulsado por el desarrollo de litio, oro y cobre.
La industria minera argentina consolida su papel como motor de generación de empleo, con datos oficiales que reportan 39.288 puestos directos en noviembre de 2024, lo que representa un incremento del 7,1% en comparación con el año anterior. De acuerdo con estimaciones del sector privado, la cifra total de trabajadores vinculados a la actividad —considerando también empleos indirectos— rondaría los 100.000.
Según la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), para 2032 el empleo en el sector podría duplicarse, de la mano de un crecimiento sostenido en proyectos vinculados al litio y al cobre. Este desarrollo se plantea con una lógica federal, con especial protagonismo de provincias como Salta, Catamarca y Jujuy.
El litio, en particular, continúa siendo el principal motor de este proceso: solo en 2023 generó 2.930 empleos directos, con un salto interanual del 33,9%. Salta lideró el crecimiento porcentual del empleo minero, con un aumento del 42% y un total de 4.869 trabajadores. Catamarca y Jujuy también mostraron avances significativos, con subas del 27,7% y 17,1%, respectivamente.
Por su parte, la Federación Argentina de Proveedores Mineros (FAPROMIN) —que nuclea a más de 2.500 empresas, en su mayoría de origen local— destaca que el 83% de las compras del sector se realizan en el mercado interno, lo que potencia el impacto de la minería sobre las economías regionales.




