La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal ordenó suspender la venta de medicamentos de venta libre, como analgésicos y antiácidos, fuera de farmacias habilitadas. La medida busca proteger la salud pública, reforzando el control sanitario y evitando la comercialización informal de productos sensibles.
Desde el sector farmacéutico, consideran que la resolución es un paso fundamental. Susana Carrasco, presidenta de la Cámara de Propietarios de Farmacias de Salta, explicó que «un medicamento no es una golosina ni un accesorio», y destacó que su correcta manipulación requiere condiciones específicas de almacenamiento, conservación e higiene, que sólo las farmacias habilitadas garantizan.
Carrasco también advirtió que en kioscos, almacenes y a través de vendedores informales, los medicamentos suelen comercializarse sin cumplir normas mínimas de seguridad, lo que representa un serio peligro. “Se venden como si fueran caramelos o medias, sin ningún tipo de control ni procedencia legítima”, señaló, remarcando que esta práctica pone en riesgo directo a quienes los consumen.
Otro problema asociado a la venta fuera de farmacias es la automedicación irresponsable. Carrasco explicó que el acceso fácil a medicamentos en lugares no autorizados fomenta el tratamiento superficial de síntomas que podrían estar alertando sobre enfermedades más graves. «Un dolor de cabeza persistente o un malestar estomacal pueden ser señales de patologías importantes. Comprar un analgésico en un kiosco calma el dolor, pero retrasa un diagnóstico médico necesario», advirtió.
La dirigente farmacéutica también alertó sobre el creciente fenómeno de la venta de medicamentos a través de redes sociales, calificándolo como “sumamente peligroso”, ya que en ese circuito ilegal los medicamentos reciben el mismo trato que una prenda de ropa o un calzado, sin conciencia de los riesgos que implica para la salud.
Con esta decisión judicial, a partir de ahora los medicamentos de venta libre sólo podrán ser adquiridos en farmacias habilitadas, reafirmando así el rol de estos establecimientos como actores clave para el cuidado de la salud pública.




