El piloto argentino atravesó una jornada difícil por la falta de grip y un pobre desempeño con los neumáticos blandos, lo que derivó en declaraciones tajantes.
El arranque de Franco Colapinto en el Gran Premio de Las Vegas estuvo lejos de lo ideal. El piloto argentino, que transita su primera temporada completa en la Fórmula 1, vivió un viernes cargado de contratiempos a bordo del Alpine, que nuevamente lo puso en una situación incómoda. Lo que se esperaba como un inicio alentador terminó mostrando falencias conocidas.
Problemas de adherencia, dificultades para gestionar los compuestos más rápidos y la sensación de que el auto no le permite mostrarse competitivo fueron algunos de los problemas que afectaron el arranque del fin de semana. Ese combo, repetido a lo largo del día, derivó en un Colapinto visiblemente frustrado. Tras completar las dos primeras sesiones de entrenamientos, el joven de Pilar se refirió a las situaciones que más lo condicionaron.
Su malestar estuvo centrado, especialmente, en el comportamiento de la goma blanda. “No pude dar una vuelta con la goma blanda en todo el día. Creo que es lo negativo, porque me siento bastante incómodo con la goma blanda. Con la media, mejor. Igualmente sigo teniendo un poco de los mismos problemas que en la primera tanda”, explicó en diálogo con ESPN, dejando en claro que las soluciones todavía no aparecen.




