El intendente Diego Sumbay confía en que la nueva infraestructura y la reapertura del camping impulsen la llegada de visitantes.
La localidad de La Caldera se prepara con expectativas para la temporada de verano. El avance de las obras del nuevo puente sobre el río Vaqueros aparece como un factor clave para mejorar la conectividad y garantizar un mayor flujo de turistas.
El intendente Diego Sumbay informó que la empresa a cargo de los trabajos se comprometió a concluir la base de la estructura antes de las lluvias estivales, lo que permitirá continuar luego con el montaje. “Es una obra fundamental porque asegura accesibilidad y desarrollo para nuestra zona”, destacó.
De cara al verano, el municipio también apuesta a diversificar su oferta. La pileta del camping Quitilipi volverá a habilitarse en noviembre, luego de las fiestas patronales. “Hay quienes prefieren el río y otros que buscan la pileta; queremos que La Caldera ofrezca ambas opciones para recibir más visitantes”, remarcó el jefe comunal.
El balance del invierno, admitió Sumbay, no fue alentador para el sector turístico, que registró una baja en la ocupación de cabañas y actividades recreativas. Sin embargo, confía en que el verano marcará un repunte. “El turismo significa movimiento económico y empleo para nuestra gente. Necesitamos recuperar la temporada alta”, señaló.
Con atractivos naturales como el dique Campo Alegre, espacios de recreación y su cercanía a la capital salteña, La Caldera busca reposicionarse como un destino tradicional y competitivo dentro del área metropolitana.
“Queremos que este verano vuelva a ser fuerte, como lo fue históricamente. Estamos trabajando para eso junto a los prestadores locales”, concluyó Sumbay.




