Las largas esperas en las entidades bancarias se han convertido en un tema candente en Salta. Los jubilados, los más afectados, se preguntan: ¿por qué esperar horas para recibir atención?
Defensa del Consumidor de la capital salteña por su parte tiene los canales de comunicación abiertos: correo electrónico, teléfono o visitas presenciales a la Oficina de Defensa del Consumidor en Av. Paraguay 1240. Las denuncias, respaldadas por la Ley provincial N° 7800, fluyen hacia la Dirección General de Defensa del Consumidor.
Desde el área, se reconoce el problema. Las filas interminables y las demoras son una realidad cotidiana. Los bancos, lugares donde debería fluir el servicio eficiente, se han convertido en campos de espera agotadora. Y mientras los jubilados sufren, la Ley 7800 establece claramente que nadie debería esperar más de 30 minutos para ser atendido.





