Desde la Unión Industrial de Salta aseguran que ya comenzaron a recibir notificaciones por restricciones en el suministro energético.
La crisis energética volvió a encender señales de alarma en el norte argentino y el sector industrial salteño ya advierte sobre un escenario crítico para los próximos meses. Desde la Unión Industrial de Salta señalaron que varias fábricas podrían verse obligadas a frenar su producción durante el invierno debido a restricciones en el suministro de gas natural.
La advertencia fue realizada por el vicepresidente de la entidad, Julio Fazio, quien explicó que la preocupación creció en las últimas semanas a partir de las previsiones sobre el abastecimiento energético para los meses de mayor demanda.
“Estamos a las puertas de poder tener fábricas paradas por este tema de falta de gas”, afirmó.
Según detalló, las primeras limitaciones impactarán sobre industrias con contratos denominados “interrumpibles”, aunque este año el panorama también genera incertidumbre para empresas que cuentan con contratos “no interrumpibles”, históricamente considerados más seguros.
Fazio explicó que muchas industrias pagan reservas especiales para garantizar el suministro continuo durante todo el año, pero advirtió que existe un período de aproximadamente 85 días donde incluso esos contratos pueden quedar sujetos a interrupciones.
El dirigente industrial sostuvo además que el escenario se agravó luego de cambios implementados a nivel nacional en el esquema de abastecimiento de gas natural licuado (GNL), utilizado tradicionalmente para cubrir el pico de consumo invernal.
“El problema no es que no haya gas. A la Argentina le sobra gas. Lo que falta es capacidad de transporte”, remarcó.
En ese sentido, cuestionó las limitaciones estructurales de infraestructura energética en el norte del país y señaló que la región arrastra desde hace años una situación de desigualdad en materia de abastecimiento.
Desde el sector industrial advierten que eventuales cortes podrían impactar directamente sobre la producción, el empleo y las economías regionales, especialmente en actividades que dependen del suministro continuo de energía para sostener procesos fabriles.
La preocupación se da además en un contexto económico complejo, marcado por caída del consumo, aumento de costos y dificultades operativas para muchas industrias del norte argentino.




