En partido interrumpido por más de dos horas por una tormenta, se impuso con dos tantos de Mbappé y comparte la punta con Noruega
Los dirigidos por Didier Deschamps, impusieron condiciones desde el inicio del partido en el estadio Lincoln Financial Field y rápidamente, a los 14’ de la primera etapa, apareció la estrella francesa, Kylian Mbappé para con un potente tiro desde afuera del área abrir el marcador y poner la ventaja inicial para la selección que disputó las dos últimas finales de la Copa del Mundo.
Luego, Les Blues siguieron contando con chances pero por falta de eficacia no pudieron aumentar la diferencia en el primer tiempo, ante una defensa iraquí que se veía desbordada en cada ataque de las estrellas con las que Francia cuenta en ofensiva.
Tras el pitido del árbitro canadiense Drew Fischer que marcó el final de los primeros 45’ y ya con los equipos en los vestuarios, se desató un verdadero temporal en Philadelphia, lo que obligó al juez del partido a retrasar el comienzo del complemento, no por el hecho de que el campo de juego estuviera inundado, algo que no ocurrió, sino por el hecho de que la ley estadounidense obliga en estos casos a detener el encuentro cuando hay tormenta eléctrica, algo que efectivamente estaba ocurriendo en las cercanías del escenario donde se desarrollaba el duelo.
Sin embargo, lejos de enfriarse y tras un largo parate, el partido se reanudó y los campeones en Rusia 2018 no tuvieron piedad, ya que los franceses fueron en busca de más para cerrar lo antes posible el choque ante la escuadra asiática que se metió en esta Copa del Mundo mediante el nuevo formato de repechaje de FIFA, en donde dejaron en el camino a Bolivia al vencerla 2-1 en México.
Para el complemento, quedaría una mala salida de la defensa iraquí que fue aprovechada por Mbappé a los 54’ para sumar un gol más en este Mundial, llegar a cuatro goles y acercarse al nuevo goleador en la historia de las Copas del Mundo, Lionel Messi.
Pero aún había más, ya que a los 66’, tras otro error defensivo de los dirigidos por Graham Arnold, se anotaría en el resultado Ousmane Dembélé, para poner el 3-0 definitivo que significaría la clasificación francesa y la confirmación de la eliminación de Irak, que luego de lo que había sido su primera experiencia mundialista en México 1986, volvió a participar en la máxima cita del fútbol mundial y al igual que en aquella ocasión fue eliminado en la fase de grupos.




