La candidata a senadora por Primero los Salteños criticó el centralismo del gobierno de Javier Milei y pidió un proyecto de desarrollo con mirada federal. “Es la hora de las provincias”, afirmó.
La primera candidata a senadora nacional por Primero los Salteños, Flavia Royón, se muestra decidida a disputar el lugar de Salta en el Congreso con una bandera clara: el federalismo. Crítica del rumbo económico del presidente Javier Milei, a quien acusa de “improvisado e insensible”, Royón se diferencia tanto del kirchnerismo como del oficialismo libertario y plantea la necesidad de construir un proyecto nacional con raíces en las provincias.
“El Senado tiene que tener representantes genuinamente provinciales. No se puede seguir levantando la mano por jefes desde Buenos Aires”, advierte la exsecretaria de Energía de la Nación, alineada políticamente con el gobernador Gustavo Sáenz.
Royón sostiene que los principales partidos, tanto el PJ como el PRO, “están intervenidos desde Buenos Aires” y que su espacio surge como una alternativa local sin tutelas nacionales. “Nuestro planteo es claro: ni pasado ni circo. Defendemos los intereses de Salta, no los de los dirigentes porteños”, enfatiza.
En su diagnóstico, la candidata apunta contra la falta de planificación del Gobierno nacional. “Hoy lo que vemos es improvisación. Y el pasado ya sabemos lo que fue. Lo que necesitamos es una hoja de ruta seria a mediano plazo”, señala, mencionando como prioridades la reforma impositiva, la ley de coparticipación, la actualización del Código Minero y la revisión del régimen de biocombustibles.
Royón propone además “repensar el rol del Banco de Desarrollo Productivo” y defender las economías regionales, convencida de que el futuro argentino se construye desde el interior. “El mundo demanda lo que las provincias tienen: alimentos, energía, minerales, hidrógeno. Es hora de que tengamos revancha contra los gobiernos nacionales que siempre diseñan políticas desde la capital y las importan al interior”, afirma.
Respecto de las reformas estructurales impulsadas por Milei, Royón advierte sobre el riesgo de avanzar sin consenso. “Para que sean sostenibles debe haber diálogo con empresarios, sindicatos y provincias. Si se hacen a los empujones, van a fracasar como tantas veces”, advierte.
La dirigente también cuestiona la falta de un presupuesto nacional durante los últimos dos años, lo que, según ella, “dio discrecionalidad al Ejecutivo en el manejo de fondos”. Y denuncia que varios compromisos asumidos con Salta —rutas y obras públicas— “no se cumplieron ni figuran en el presupuesto 2026”.
Con todo, Royón aclara que su posición es institucional y democrática. “No comparto la idea de que el Presidente no termine su mandato. Eso no le hace bien a la Argentina”, remarca. Pero insiste en que el Gobierno debe convocar a un diálogo serio. “El país necesita un plan sustentable a mediano plazo. Si el Gobierno propone una hoja de ruta razonable, ahí estaremos para discutir en serio”.
Para Royón, la política nacional sigue atrapada en una “grieta estéril” entre Milei y Cristina Kirchner que no le aporta nada al Norte. “La Argentina pendular sólo generó bicicleta financiera y postergación. Ya es hora de pensar en desarrollo real y en una economía que incluya a las provincias”, concluye.




