El anuncio esta mañana del cierre de FATE, la emblemática fábrica de neumáticos con 86 años de historia en la Argentina, marcó este miércoles un punto de quiebre para la industria nacional de cubiertas de autos, que viene castigada desde hace tiempo.
La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla –dueña también de la siderúrgica Aluar, exenta de esta crisis y que continuará su negocio– confirmó que cesará la actividad en su planta de Virreyes, en San Fernando, provincia de Buenos Aires, y despedirá a 920 trabajadores, con el pago de indemnizaciones completas.
En un comunicado que emitió, la compañía –que es la única de origen argentino en el rubro– acusó impacto del contexto local. “Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre”, destacó. A él, se suma un combo de factores que complicaron la operación en los últimos años.
El boom de importaciones de neumáticos, que se dispararon en los últimos dos años por la baja de aranceles y la apertura comercial, complicaron el negocio. Fuentes allegadas a la compañía explicaron que “el aumento de las importaciones desde China fue tan feroz que se hizo insostenible”.
Actualmente, 75% de los neumáticos que se venden en el país vienen del exterior. En mayo de 2025 ingresaron 869.525 unidades, la cifra mensual más alta en más de dos décadas, en su mayoría provenientes de Asia.
Según estimaciones de consultoras privadas, entre 2023 y 2025 las importaciones del sector crecieron 35%. Esa dinámica llevó a las marcas a bajar sus precios entre 15% y 40% para competir. En ese sentido, según un relevamiento de PxQ, los neumáticos se abarataron 42% en pesos y 38% en dólares entre fines de 2023 y el cierre de 2025. En ese periodo, las importaciones subieron 34,8%.
Antes de su cierre, la planta de FATE –capaz de fabricar más de 5 millones de neumáticos por año– venía operando al 30% de su capacidad total por la mayor oferta importada y la menor demanda, con 150.000 cubiertas mensuales, una cifra que en la industria califican como casi irrelevante teniendo en cuenta su potencial.
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) es protagonista de un largo historial de medidas de fuerza, con paros salvajes que paralizaron las plantas en varias ocasiones y fuertes demandas salariales que lograron aumentos por encima del resto de los sectores, con bonos extraordinarios.



