Francia, España y Gran Bretaña enfrentan alertas por temperaturas inéditas para junio, mientras las autoridades restringen actividades, adaptan jornadas laborales y advierten por noches sin alivio
El calor asfixiante que golpea a varios países de Europa, vinculado al cambio climático, se intensificó ayer, especialmente en Francia, donde dos niños fueron hallados muertos dentro de un auto. Se trata de la segunda ola de calor para millones de europeos en menos de un mes.
Francia fue el epicentro ayer del fenómeno, con temperaturas previstas entre 36 y 43ºC. El servicio meteorológico Météo France decretó la alerta roja. La temperatura media en el país batió ayer un récord para el mes de junio, al alcanzar los 29,2 °C. Dos hermanos de dos y cuatro años fueron hallados muertos dentro del auto de su familia en Carpentras, en el sureste, y la principal hipótesis del fallecimiento es “la ola de calor”. El domingo, tres personas mayores fallecieron en sus domicilios en el suroeste del país debido a las altas temperaturas, según las autoridades. Y otras trece se ahogaron durante el fin de semana en distintas regiones.
Más al norte, en Bélgica, esta semana podría ser “la más calurosa jamás registrada”, con una temperatura media superior a 27°C, según David Dehenauw, del instituto meteorológico IRM.
España enfrentó su segunda jornada de ola de calor con valores entre 5 y 10 grados superiores a los propios de esta época en general. Las altas temperaturas ya obligaron a cancelar el domingo eventos como la transmisión en pantalla gigante del partido de fútbol España-Arabia Saudita en el centro de Madrid. La ola de calor afectó primero al País Vasco (norte), donde se activó la alerta roja cuando el termómetro superó los 40ºC. Luego avanzó hacia el sur, a Córdoba, donde las calles estaban casi desiertas, y a Sevilla. En Madrid, donde la temperatura alcanzó los 40ºC ayer, las autoridades abrieron un “refugio climático” para las personas sin hogar y otras vulnerables.




