El partido entre San Pablo y Talleres, por la fase de grupos de la Copa Libertadores, finalizó con tensión luego de que el defensor venezolano Miguel Navarro acusara al mediocampista paraguayo Damián Bobadilla de haberle dirigido un insulto xenófobo.
El episodio ocurrió tras el segundo gol del equipo local, cuando Navarro rompió en llanto en plena cancha del estadio Morumbí. El jugador estuvo a punto de abandonar el campo de juego, aunque finalmente decidió continuar.
Tras el encuentro, Navarro se dirigió a la Policía Militar del estadio para formalizar la denuncia contra su colega. Las autoridades intentaron dar con Bobadilla en el vestuario de San Pablo, pero el jugador ya se había retirado. Se espera que preste declaración en las próximas horas. Desde el club brasileño aún no se emitió ninguna comunicación oficial al respecto.
Más tarde, el defensor expresó su malestar en redes sociales, donde se refirió al agravio recibido y reafirmó su decisión de seguir adelante con la denuncia.
Por su parte, el Club Atlético Talleres manifestó su respaldo a Navarro a través de un comunicado institucional, en el que repudió el acto discriminatorio y ratificó su compromiso contra cualquier forma de violencia o intolerancia dentro y fuera del campo de juego.
Este incidente revive tensiones entre el club cordobés y el entorno del fútbol brasileño, ya que en 2023 otro partido ante San Pablo también terminó en escándalo, luego de que efectivos policiales agredieran a jugadores del plantel argentino.




