En una entrevista televisiva, el gobernador salteño cuestionó duramente al diputado libertario José Luis Espert, quien acusó a Salta de recibir más recursos de los que aporta. La discusión dejó al descubierto las tensiones entre el centralismo porteño y las provincias del norte.
Durante una entrevista en el canal Todo Noticias (TN) a principios de marzo, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, protagonizó un fuerte cruce con el entonces presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso, el diputado José Luis Espert. El eje del enfrentamiento fue el régimen de coparticipación federal y las históricas desigualdades entre el centro del país y el norte argentino.
Espert sostuvo que provincias como Salta “reciben más de lo que dan” y que deberían “producir más” para contribuir al Estado nacional. “A provincias como Salta les conviene que la coparticipación siga como está, porque les quita a las ricas y les da a las chicas”, afirmó el diputado, defendiendo una postura abiertamente centralista. También sugirió que una economía abierta permitiría a Salta “inundar al mundo con sus productos”.
Sáenz respondió de inmediato, señalando que el norte argentino no cuenta con las mismas condiciones estructurales que otras regiones. “Las autopistas terminan en Córdoba. Desde Santiago del Estero hacia el norte, lo que tenemos son rutas de la muerte”, denunció. También remarcó las desigualdades tarifarias: “Pagamos hasta tres veces más la luz y el gas. No es justo que un pobre de Salta pague lo mismo que alguien que vive en Puerto Madero”.
La tensión creció cuando Espert lanzó una chicana: “Salta va a producir más y va a darle más plata al Gobierno nacional para que no suba Ganancias”. Sáenz no lo dejó pasar y retrucó: “¿Usted es diputado nacional por…? No veo que defienda al norte argentino, sino al Gobierno nacional. No soy delegado de nadie como usted. Usted defiende solo los intereses de su gobierno”.
La polémica se dio en el marco del debate sobre una eventual reforma del sistema de coparticipación federal, una demanda recurrente de las provincias del norte, que reclaman una distribución más equitativa de los recursos. Sáenz, en ese sentido, volvió a insistir en la necesidad de un federalismo real: “Lo que necesitamos es estabilidad institucional para atraer inversiones y desarrollar nuestras economías”.




