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En la Casa de Salta, Sáenz se reunió con Jaldo, Jalil y Santilli

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El ministro del Interior se reunió este jueves con los mandatarios de Salta, Tucumán y Catamarca. Este viernes viajará a Corrientes. Los mandatarios exigen alternativas para compensar la pérdida de recaudación por la baja de Ganancias.

El capítulo fiscal de la reforma laboral se transformó en el principal escollo para el éxito del proyecto en el Senado. El ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió este jueves con tres gobernadores del Norte y este viernes viajará a Corrientes para mantener otro encuentro con el mandatario Juan Pablo Valdés. Sin embargo, aún no arriban a una salida acordada y la discusión parece estancarse.

Santilli, quien encarna el diálogo con gobernadores pero carece de poder de decisión, participó de un encuentro en la Casa de Salta en Ciudad de Buenos Aires, con el gobernador Gustavo Sáenz como anfitrión. Estuvieron también Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), mientras que otro de los convocados, Hugo Passalacqua (Misiones) faltó “por motivos personales y de salud”.

Los caciques provinciales volvieron a reclamar alternativas para compensar la pérdida de la recaudación que sufrirán por la baja del impuesto a las Ganancias a las sociedades. Santilli escuchó los planteos para luego trasladarlos a la “mesa política” que se reunió horas después en Casa de Gobierno. Aunque en la cumbre se tocaron diversos temas, como la falta de mantenimiento de rutas nacionales, el paquete impositivo fue un eje central.

“Esto nos golpearía fiscalmente muchísimo a las provincias, por eso buscamos alternativas, algún tipo de compensación para no seguir resignando fondos de las provincias, porque en definitiva nosotros tenemos que resolver los problemas de la gente”, sentenció Sáenz al término del encuentro.

Según un informe de IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal), el costo fiscal directo inicial anual de las modificaciones en el impuesto a las Ganancias sería de 0,22% del PBI, es decir, $1,9 billones anuales. De este total, $1,12 billones le corresponden a las provincias y CABA.

Sáenz precisó que, en el caso de Salta, son casi $80.000 millones que dejaría de percibir el año que viene. Además, los tres mandatarios le advirtieron a Santilli que el impacto de la medida sería mayor porque la recaudación de las provincias viene cayendo por la baja del consumo.

“Dejamos en claro nuestra voluntad de diálogo y de acompañamiento institucional al Gobierno nacional, pero también advertimos sobre los límites financieros actuales. La caída en la recaudación, producto de la baja del consumo, sumada a una eventual reducción de alícuotas, impactaría negativamente en los ingresos provinciales y profundizaría las dificultades económicas y financieras que ya enfrentamos”, advirtió Jaldo.

En la misma línea, Jalil señaló: “Planteamos la necesidad de revisar el capítulo fiscal. Desde Catamarca sostenemos el diálogo institucional y el trabajo regional, defendiendo un esquema fiscal equitativo y previsible que cuide los recursos de las provincias y acompañe el desarrollo de nuestras economías”.

La posición de los tres gobernadores que se reunieron con Santilli se traduce en tres votos: por el lado de Sáenz, el de Flavia Royón; por Jaldo, la tucumana Beatriz Ávila; y por Jalil, el catamarqueño Guillermo Andrada, que integra el bloque peronista Convicción Federal. Los tres vienen de acompañar al Gobierno con el Presupuesto.

Santilli recogió los planteos y evitó dar definiciones ante la prensa. “Estamos trabajando sobre las cuentas fiscales de cada una de las provincias, entendiendo que los argentinos queremos que haya una baja de impuestos, como lo está llevando adelante el presidente”, explicó, sin abundar en detalles.