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En 19 meses se perdieron más de 11 mil empleos formales en Salta

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El retroceso se profundizó en el último año: entre junio de 2024 y junio de 2025 desaparecieron 7.897 empleos y 845 empleadores, una caída que desnuda la fragilidad del entramado productivo local.

En números concretos, en junio de este año había 245.232 trabajadores registrados y 8.623 empleadores en Salta. Apenas 19 meses antes, los registros oficiales marcaban 255.905 trabajadores y 9.041 empleadores. La comparación muestra un derrumbe de casi 12 mil empleos y más de 400 empresas, lo que refleja el ahogo económico de las pymes y la parálisis en sectores clave.

Panorama nacional, mismo libreto

A nivel país, la tendencia es igual de preocupante: entre noviembre de 2023 y junio de 2025 desaparecieron 236.139 puestos de trabajo y 16.322 empresas. Transporte y almacenamiento, servicios inmobiliarios, comercio y construcción son los rubros más castigados.

La construcción, en particular, registra un desplome del 17,1% en su plantilla laboral, un dato que se explica en buena medida por el freno de la obra pública.

Golpe a las pymes, pero también a los grandes

El informe detalla que el 99,6% de las empresas que desaparecieron son pymes, aunque la mayor sangría de puestos de trabajo se dio en grandes compañías, que recortaron más de 169 mil empleos.

El contraste expone una doble crisis: mientras las pequeñas firmas directamente desaparecen del mapa, las grandes ajustan personal y trasladan el impacto a miles de familias trabajadoras.

Un mercado laboral en retroceso

Aunque algunos sectores puntuales como la enseñanza y la agricultura registraron crecimiento, el balance es claramente negativo. El CEPA subraya que la crisis golpea con mayor dureza a actividades ligadas a la obra pública, el transporte y los servicios inmobiliarios, rubros claves también en la economía salteña.

En la provincia, los números marcan una tendencia preocupante: menos empleadores, menos producción y más trabajadores afuera del mercado formal. La destrucción de empleo registrada en apenas año y medio no solo implica pérdida de ingresos, sino también un debilitamiento de la estructura productiva que difícilmente se recupere a corto plazo.