La iniciativa de cobre impulsada por First Quantum Minerals prevé una inversión de más de USD 5.200 millones y fue uno de los temas abordados durante Argentina Week.
El desarrollo del proyecto minero Taca-Taca volvió a colocar a la provincia de Salta en el centro de la agenda internacional de inversiones. La iniciativa, considerada una de las más relevantes del sector cuprífero en Argentina, fue uno de los ejes de una reunión entre autoridades nacionales y directivos de la compañía First Quantum Minerals en el marco de Argentina Week.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Finanzas de la Nación, Pablo Quirno, y el CEO de la minera, Tristan Pascall. Allí se analizaron los avances de los proyectos que la empresa impulsa en el país y las perspectivas de inversión para los próximos años.
A través de sus redes sociales, el funcionario destacó que la compañía continúa consolidando su presencia en Argentina con emprendimientos de escala internacional. Entre ellos sobresale el proyecto Taca-Taca, ubicado en la Puna salteña, considerado uno de los desarrollos mineros más importantes actualmente en carpeta.
La iniciativa contempla una inversión estimada en USD 5.250 millones, lo que la posiciona como una de las apuestas más significativas para la expansión de la minería del cobre en el país.
De acuerdo con las proyecciones difundidas por la empresa, durante la etapa de construcción el proyecto demandará alrededor de 4.000 trabajadores. Una vez que la mina entre en operación, se prevé la generación de aproximadamente 2.000 empleos directos.
En paralelo, el emprendimiento avanza en los preparativos para su presentación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un esquema diseñado para promover proyectos de gran escala en sectores estratégicos de la economía.
El yacimiento es considerado una inversión “greenfield”, es decir, un desarrollo que se construye desde cero, lo que implica infraestructura, instalaciones y logística completamente nuevas.
Por su magnitud y potencial productivo, Taca-Taca aparece como uno de los proyectos que podría reforzar el posicionamiento de Salta dentro del mapa minero argentino y consolidar a la provincia como un actor relevante en la producción de minerales estratégicos vinculados a la transición energética global.




