La obra avanza en distintos frentes y el canal pluvial ya atraviesa una etapa clave de hormigonado.
El primer tramo de la Autopista del Valle de Lerma, comprendido entre las rutas provinciales 23 y 24, podría quedar habilitado a fin de año, de acuerdo con el avance registrado en la obra. El proyecto, financiado íntegramente con recursos de la Provincia, busca transformar la conectividad del área metropolitana y mejorar la circulación hacia las localidades del Valle de Lerma.
El jefe de Gabinete, Sergio Camacho, recorrió la traza junto al director de Vialidad, Gonzalo Macedo, y destacó que los trabajos se desarrollan conforme al cronograma previsto. Actualmente, obreros y maquinaria operan en distintos sectores, con tareas vinculadas a la construcción de las calzadas, accesos, calles laterales y nudos derivadores.
“Se va avanzando en todos los rubros de la obra, perfectamente dentro de lo que significa el plan de obra”, señaló Camacho durante la recorrida.
La autopista tendrá una extensión total de 22 kilómetros y contará con siete nudos derivadores destinados a ordenar los accesos y agilizar el tránsito en diferentes puntos de la traza. A esto se sumarán calles laterales para garantizar la circulación de quienes se movilizan entre las localidades y zonas próximas al nuevo corredor.
En el sector ubicado entre las rutas provinciales 23 y 24 ya se ejecutan trabajos de base y subbase para las cuatro calzadas previstas. También avanzan las obras complementarias que permitirán integrar la nueva infraestructura vial con la red existente.
Una obra vial con impacto hidráulico
Uno de los componentes más relevantes del proyecto es el canal colector pluvial, diseñado para captar y derivar los excedentes de agua que se generan durante las lluvias intensas. La infraestructura busca reducir los anegamientos que afectan a distintos sectores del Valle de Lerma y, al mismo tiempo, contribuir a aliviar el sistema de la ruta nacional 68.
El canal se encuentra actualmente en una etapa avanzada de hormigonado. En su tramo final alcanzará unos 22 metros de ancho, una dimensión que permitirá ampliar considerablemente su capacidad de evacuación.
Camacho señaló que, aunque la infraestructura continuará en ejecución, la previsión es que pueda comenzar a cumplir su función durante la próxima temporada estival. “Esperamos que la próxima temporada estival nos encuentre con el canal en plena ejecución, pudiendo ya evacuar y evitar estas inundaciones”, indicó.
El funcionario también remarcó que la construcción de la autopista se realiza con fondos provinciales y forma parte de una estrategia de inversión en infraestructura que alcanza tanto al área metropolitana como al interior de Salta.
“Por decisión del gobernador Gustavo Sáenz estamos asistiendo a una obra importantísima que se hace con recursos propios”, sostuvo Camacho, quien también rechazó la idea de que la concentración de una obra de esta magnitud en el Valle de Lerma implique dejar de lado proyectos en otras regiones de la provincia.
Trabajos complementarios
Por las dimensiones del proyecto, la ejecución de la autopista también requiere intervenir sobre infraestructura preexistente. Entre las tareas complementarias se encuentran modificaciones en gasoductos, líneas eléctricas de media y alta tensión y la instalación de nueva postación.
A estos trabajos se suman la construcción de cercos perimetrales y otras adecuaciones necesarias para avanzar con la nueva traza vial.
Con los distintos frentes de obra en marcha y el cronograma avanzando según lo previsto, la expectativa oficial está puesta en habilitar hacia fin de año el primer tramo de la Autopista del Valle de Lerma y lograr que el nuevo sistema hidráulico comience a brindar respuestas ante las lluvias de la próxima temporada.




