Con 1.900 efectivos, comenzó el Plan Roca, una estrategia coordinada entre Nación y la provincia para blindar el norte salteño frente al avance del crimen organizado.
Con la llegada de casi 2.000 efectivos del Ejército Argentino a Tartagal, el Gobierno de Salta puso en marcha este martes el Plan Roca, una nueva etapa en la estrategia de seguridad destinada a reforzar la vigilancia de los pasos fronterizos y combatir el narcotráfico en el norte provincial.
El secretario de Seguridad, Nicolás Avellaneda, confirmó el inicio del operativo enmarcado en el convenio firmado con el Gobierno nacional. La iniciativa complementa al Plan Güemes, que ya opera en la zona de Aguas Blancas con resultados positivos.
“El despliegue militar en Tartagal representa un paso firme para reforzar el control de una frontera extensa y porosa”, señaló Avellaneda. “El rol del Ejército será preventivo, en articulación con fuerzas provinciales y federales. Es un aporte que fortalece nuestra capacidad operativa”, remarcó.
El funcionario aclaró que el accionar del Ejército no interfiere con las competencias de otras fuerzas de seguridad. “No hay superposición, sino trabajo conjunto. El Ejército podrá intervenir ante situaciones flagrantes, realizar demoras preventivas y dar aviso inmediato a la Justicia y a las fuerzas correspondientes”, explicó.
Sobre los avances del Plan Güemes, vigente desde principios de año en el sur del departamento Orán, Avellaneda destacó que los primeros resultados ya muestran una disminución sostenida de delitos vinculados al narcotráfico. “Se está logrando golpear con fuerza a las organizaciones criminales. El impacto ya se refleja en las estadísticas del primer cuatrimestre”, aseguró.
El Plan Roca marca un nuevo capítulo en la política de seguridad del norte salteño, una de las regiones más sensibles del país por su cercanía con las fronteras de Bolivia y Paraguay, zonas clave en las rutas del narcotráfico. Las autoridades consideran que la articulación entre distintas fuerzas y el despliegue territorial sostenido son fundamentales para consolidar el control estatal en áreas de alta vulnerabilidad.




