Con una de sus últimas sesiones del año, el Concejo Deliberante de la capital salteña se dispone a tratar este miércoles el Presupuesto Municipal 2026, un paquete que llega al recinto con altas probabilidades de ser aprobado y con un mensaje político central: casi cuatro de cada diez pesos se orientarán a obras públicas.
La previa dejó al descubierto el énfasis oficialista. El concejal Gustavo Farquharson destacó que el proyecto combina un fuerte impulso a la infraestructura con recortes en gastos considerados prescindibles, como viáticos, viajes y otros ítems administrativos. Según remarcó, la premisa es liberar recursos para responder a demandas concretas de la ciudadanía.
Farquharson recordó además que la gestión ya había avanzado en ajustes previos —como la eliminación de servicios indebidos en la Panadería Social o el uso de celulares y vehículos oficiales—, una línea que ahora se profundiza para priorizar calles, rutas y obras que acompañen el crecimiento urbano.
Entre los proyectos emblemáticos mencionó intervenciones clave para mejorar la conectividad: obras en zona sur vinculadas al corredor de la ruta 51, un nuevo puente que unirá el oeste con el microcentro y la optimización de la colectora de acceso norte hacia avenida Bolivia. Todas, afirmó, son apuestas que buscan aliviar la circulación, ordenar el parque automotor y elevar la calidad de vida en una ciudad que se expande a ritmo acelerado.




